Autonomía de los coches eléctricos: ¿qué esperar?

La autonomía de los coches eléctricos es uno de los temas más debatidos entre los potenciales compradores de vehículos ecológicos. De hecho, a pesar de la implementación y el desarrollo de este tipo de coches en el mercado, sigue siendo más fácil encontrar una gasolinera convencional que un punto de recarga eléctrica. Partiendo de esta premisa, ¿qué autonomía tienen los coches eléctricos?
Autonomía de los coches eléctricos: ¿qué esperar?
©Jae Young Ju/iStock

¿Cuál es la autonomía media de los vehículos eléctricos?

La autonomía es siempre uno de los criterios de compra más importantes a la hora de adquirir un coche eléctrico porque determina el uso que se le puede dar al vehículo. La autonomía se calcula en función de los dos parámetros siguientes:

  • La capacidad de almacenamiento de la batería: actualmente la capacidad se encuentra entre los 15 y los 100 kWh, pero hay varios fabricantes desarrollando baterías de mayor capacidad de almacenamiento para el corto plazo.
  • El consumo eléctrico: expresado en kWh/100 km, el consumo varía en función del peso y la potencia del vehículo o la forma en que se conduzca. Actualmente, el consumo de electricidad está entre los 14 y los 24 kWh/100 km.

Hoy en día, los vehículos eléctricos tienen una autonomía media de entre 150 y 600 km en el ciclo WLTP, que es un estándar de armonización en el mercado global. En condiciones reales, un coche eléctrico puede recorrer entre 100 y 500 km sin necesidad de parar a recargar. Esta autonomía media, que varía mucho según el modelo del vehículo y otros muchos factores, hace que el coche ecológico sea un medio de transporte ideal tanto en ciudad como en zonas periurbanas.

¿Qué factores pueden reducir la autonomía del vehículo?

Hay una serie de parámetros que reducen la autonomía de los coches eléctricos:

  • La conducción deportiva: el estilo de conducción influye directamente en el consumo eléctrico de los vehículos ecológicos. Tal y como también sucede con los vehículos convencionales, de combustión fósil, la conducción nerviosa o deportiva se traduce en un consumo excesivo de energía y, por lo tanto, en una reducción de aproximadamente el 10% de la autonomía del vehículo.
  • La velocidad: la velocidad también tiene un impacto significativo en la autonomía de los coches eléctricos. Cuanto más rápido se conduce, más electricidad se consume. La autonomía del vehículo se va reduciendo exponencialmente a medida que se incrementa la velocidad de conducción.
  • El uso excesivo de la climatización: mientras que el uso de la radio o los faros no tiene prácticamente ningún impacto sobre la autonomía del vehículo, el uso de la climatización sí resulta mucho más exigente. Tanto en verano como en invierno, ya sea para enfriar o para calentar el habitáculo del coche, la activación de la climatización reduce la autonomía del vehículo entre un 10 y un 30%.
  • El frío: cuando las temperaturas son muy bajas, las baterías eléctricas se descargan con mayor facilidad, tardando más en cargarse. Este es el motivo por el que se relaciona el invierno con una autonomía más reducida de los coches eléctricos.
  • El desgaste de la batería: como sucede con todas las baterías, las que utilizan los coches eléctricos también se van desgastando con el uso y el tiempo. Esto afecta de forma directa a la autonomía del coche, que puede verse reducida entre un 10 y un 15% a lo largo de los cinco primeros años.

¿Cómo mejorar la autonomía de un coche eléctrico?

Adoptando algunas medidas muy sencillas es posible mejorar la autonomía eléctrica del vehículo:

  • Adopte una conducción flexible y fluida: la conducción ecológica es una de las formas más eficaces de optimizar la autonomía de un vehículo eléctrico. Arrancar con tranquilidad, cambiar de marcha con suavidad, anticipar el frenado durante la conducción y hacer un mayor uso del freno de mano le permitirá reducir el consumo.
  • Reduzca la velocidad: al reducir la velocidad en unos 10 km/h, el consumo eléctrico de un vehículo ecológico disminuye considerablemente. Cuando sea posible, evite la autopista en favor de las carreteras secundarias, para viajar a menor velocidad y, por lo tanto, con un menor consumo y una mayor autonomía.
  • Conserve la aerodinámica del vehículo: viajar con las ventanas abiertas, con bacas, con portabicicletas, con remolques u otro tipo de elementos afecta al aerodinamismo del vehículo y reduce su autonomía. Por ello, se recomienda desinstalar tales equipos cuando no se vayan a usar y reducir el peso de carga del vehículo para garantizar un consumo óptimo.
  • Utilice el sistema de calefacción programable: la mayoría de los vehículos eléctricos están equipados con un sistema de calefacción programable. Pudiendo encenderse automáticamente mientras el coche se sigue cargando, este sistema reduce el impacto de la calefacción en la autonomía del automóvil y es muy fácil de configurar.

Aún así, los fabricantes están mejorando el rendimiento de las baterías de forma constante, para ofrecer vehículos eléctricos cada vez más potentes y económicos.