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Rob Rotgers/Restaurant Smink
Nino Bouwers/Restaurant Smink
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Nino Bouwers/Restaurant Smink
Restaurant Smink

Guía Michelin
Merece la pena el paso
Creativa
La opinión de la Guía Michelin
El monumento nacional Huize Lindenoord fue construido en 1625 y no ha perdido nada de su carácter histórico. Piensa en magníficos techos decorativos con candelabros y líneas seductoras que hoy se combinan de manera exquisita con el lujo moderno. El parque y el jardín que lo rodean otorgan aún más distinción a este lugar espléndido.
Jan Smink, un orgulloso hijo de agricultores y un digno frisón, demuestra aquí que es un chef carismático y audaz. Su cocina es reflexiva, desafiante y estimulante. Gracias a una excelente formación técnica, juega con soltura con texturas, temperaturas y sabores. Imagina un puré de patatas cremoso con cebollino, acompañado de unas morillas salteadas con un toque terroso. A esto se suman setas marinadas con viveza, espárragos blancos al dente coronados con panceta fundida y caviar salino. Una beurre blanc con aceite de panceta une todos estos matices exuberantes en un plato profundo.
Así es Jan Smink en esencia: creativo, fuera de lo convencional pero sin ser complejo. Aporta personalidad al plato y logra intrigar una y otra vez con su menú sorpresa.(Esta traducción automática se ofrece para hacer tu experiencia más cómoda.)
El monumento nacional Huize Lindenoord fue construido en 1625 y no ha perdido nada de su carácter histórico. Piensa en magníficos techos decorativos con candelabros y líneas seductoras que hoy se combinan de manera exquisita con el lujo moderno. El parque y el jardín que lo rodean otorgan aún más distinción a este lugar espléndido.
Jan Smink, un orgulloso hijo de agricultores y un digno frisón, demuestra aquí que es un chef carismático y audaz. Su cocina es reflexiva, desafiante y estimulante. Gracias a una excelente formación técnica, juega con soltura con texturas, temperaturas y sabores. Imagina un puré de patatas cremoso con cebollino, acompañado de unas morillas salteadas con un toque terroso. A esto se suman setas marinadas con viveza, espárragos blancos al dente coronados con panceta fundida y caviar salino. Una beurre blanc con aceite de panceta une todos estos matices exuberantes en un plato profundo.
Así es Jan Smink en esencia: creativo, fuera de lo convencional pero sin ser complejo. Aporta personalidad al plato y logra intrigar una y otra vez con su menú sorpresa.(Esta traducción automática se ofrece para hacer tu experiencia más cómoda.)
Puntos fuertes
Parking
Ubicación
Van Harenstraat 378471 JC Wolvega