Aparcar el coche al sol: tenga cuidado con los riesgos

Aparcar el coche al sol tiene graves consecuencias, tanto para el vehículo como para sus usuarios. ¿Qué efectos produce el sol en su coche?, ¿cuáles son los mitos más frecuentes sobre el tema?, ¿qué protección es realmente eficaz? En ViaMichelin se lo contamos todo.
Aparcar el coche al sol: tenga cuidado con los riesgos
©yourtimetoshine/iStock

¿Por qué los coches se calientan rápidamente cuando están al sol?

Los automóviles están hechos principalmente de acero y aluminio. Estos materiales absorben mucha energía solar y la convierten en calor. Cuanto mayor sea el tiempo de exposición de un vehículo al sol, mayor será la temperatura que se alcance en su interior, pudiendo llegar hasta los 80 °C.

El vidrio de los modernos parabrisas filtra parte de la radiación solar: un 5% de los rayos se reflejan, el vidrio absorbe el 25% y el 70% restante penetra dentro del vehículo.

Falsos mitos

La diferencia de color es mínima respecto a los efectos del sol sobre el vehículo. Si bien es cierto que los coches oscuros se calientan más rápidamente, una vez pasados los primeros 20 minutos, la exposición prolongada al sol produce una temperatura similar en todos los automóviles, independientemente de su color.

Dejar las ventanas del coche entreabiertas tampoco tiene un efecto significativo. Las pruebas realizadas al efecto demuestran que después de 30 minutos la diferencia es de solo 2 °C. Dejar a un niño o una mascota en un coche aparcado al sol, incluso con las ventanillas entreabiertas, supone un grave peligro.

¿Cuáles son los efectos del calor en el exterior del vehículo?

Los coches están fabricados con materiales resistentes. Por ello, los efectos del sol solo se manifiestan a largo plazo. Las principales consecuencias son las siguientes:

  • Pintura: los rayos UV provocan la decoloración y descamación de la pintura. Esto se produce a largo plazo y en relación con otros factores que pueden afectar a la carrocería del automóvil (mal mantenimiento, presencia de excrementos o resina de árboles, etc.).
  • Caucho: la exposición prolongada a los rayos UV puede secar el caucho, que luego se contraerá, perderá sus propiedades protectoras y, en ocasiones, llegará a desprenderse del vehículo. Esto afecta en particular a las juntas de las puertas, las escobillas de los limpiaparabrisas y los neumáticos.
  • Motor: el calor puede afectar a diversos líquidos del motor, así como a algunas piezas flexibles del vehículo, como las correas y los manguitos. Con ello, se puede ocasionar un desgaste prematuro del motor o una reducción en su rendimiento.

¿Cuáles son los efectos del calor en el interior del vehículo?

En el reducido espacio que forma el habitáculo del vehículo, la temperatura aumenta 1 grado por minuto hasta estabilizarse en torno a los 70 °C en el aire, y los 80 °C en el salpicadero, el volante y los asientos, con el grave riesgo que esto implica de sufrir quemaduras.

Desde el punto de vista estético, las exposiciones largas y prolongadas al sol hacen que los plásticos del coche se blanqueen.

Importante: En el caso de los vehículos eléctricos, el calor tiene un doble efecto negativo sobre la batería. A partir de los 40 °C, los modelos cuya batería se enfría por aire pueden perder casi un 20% de autonomía. El calor también induce al uso del aire acondicionado, reduciendo aún más la autonomía del coche.

¿Hay riesgo de incendio del coche a causa del sol?

Los modernos vehículos de combustión, con sus depósitos seguros, no tienen ningún riesgo. El peligro procede de los objetos que se dejan en el interior del vehículo. Por ejemplo, al pasar los rayos de sol a través de un líquido (botella de agua, etc.), se reflejarán en una alfombra o en un asiento y pueden llegar a derretir el material.

¿Cómo proteger su coche del sol?

Existen varias técnicas de protección:

  • Estacione su vehículo en un garaje o parking cubierto o, en su defecto, observe el curso del sol e intente dejar el coche a la sombra.
  • Utilice un parasol: reducirá la temperatura en 10 °C dentro del vehículo y 40 °C en el salpicadero.
  • Coloque las sillas de coches de bebé en el maletero.
  • Coloque un paño sobre las hebillas de los cinturones.
  • Instale un parabrisas atérmico, que refleje parte de la radiación recibida (tenga en cuenta que la protección de los cristales tintados o de las láminas solares es muy variable y no siempre es lo bastante eficaz).

Los riesgos que el sol produce para el vehículo son numerosos y muy importantes. Puede afectar tanto a los elementos de goma del automóvil como al rendimiento del motor o, incluso, puede llegar a producir la quemadura de los usuarios. Tomar algunas precauciones, como estacionar el coche a la sombra o colocar una visera parasol, puede reducir considerablemente los efectos del sol sobre el vehículo.