Fin de semana: tres días en Génova

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Capital portuaria de sorprendente riqueza, Génova se va desvelando a través de palacios renacentistas, caruggi y su puerto reinventado. Tres días bastan para recorrer esta ciudad vertical y colorida, donde el Mediterráneo se cuela por cualquier esquina, desde el centro barroco hasta Porto Antico.
Día 1: De la Via Garibaldi hasta Porto Antico
- Por la mañana
Empezamos este primer día en el centro del casco antiguo de Génova, en la Via Garibaldi, una de las más majestuosas de Italia. En Génova, ciudad Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, encontramos una docena de palacios, testimonio del poderío de las familias genovesas en el siglo XVII. Descubrimos primero el Palazzo Doria-Tursi, con su fachada con frontones y atlantes, actual sede del ayuntamiento, y luego los Palazzi Bianco y Rosso, dos galerías de arte donde encontramos obras de Van Dyck, Caravaggio y el Veronés. Los salones dan a terrazas desde las que al fondo, tras los tejados de la ciudad, se divisa la curva del puerto. En el aire de esta ciudad flota un ligero aroma salino, prueba de que el mar nunca está demasiado lejos.
Antes de comenzar las visitas, nos pasamos por la Pasticceria Profumo, fundada en 1827, para probar el pandolce, una especie de panettone genovés, denso y con fragantes frutas confitadas, recién salido del horno y todavía calentito.
- Mediodía
Dejamos la Via Garibaldi para dirigirnos a la Via della Maddalena donde Panificio Focacceria Genovese Vittoria está muy concurrida por clientes habituales desde última hora de la mañana. Compramos una fina y crujiente focaccia al formaggio de la que damos buena cuenta mientras contemplamos como los paseantes se adentran por el laberinto de caruggi, las estrechas callejuelas que recorren el centro histórico. - Por la tarde
Desde el casco antiguo vamos hasta Porto Antico, totalmente remodelado en 1992 por el arquitecto Renzo Piano. Los antiguos muelles del siglo XIII ahora están ocupados por paseos, terrazas y modernos museos. Cruzamos la Piazza Caricamento, rodeada de palmeras y entramos en el Palazzo San Giorgio, un magnífico ejemplo de arquitectura gótica adornado con frescos en trampantojo que recrean la fortuna de los mercaderes genoveses. Algo más allá, el Acuario, uno de los más grandes de Europa, nos invita a embarcarnos en un viaje por el mundo submarino entre tiburones, medusas y manatíes. - Por la noche
A última hora de la tarde comienza la passeggiata, todo un ritual con el que los italianos han convertido el acto de salir a dar un paseo en todo un arte. Paseamos por el renovado puerto hasta Il Marin, el restaurante del chef Marco Visciola, encima del agua. Entre pescados de roca y verduras del Golfo Paradiso, los platos rinden homenaje a la región con justicia y elegancia.

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Día 2: Plazas grandiosas y vistas desde Castelletto
- Por la mañana
En la Piazza De Ferrari, entre la fuente que hay en el centro y el monumental edificio del Palazzo della Borsa late el corazón de Génova. Entramos en el Palazzo Ducale, residencia de los duques genoveses en el siglo XV, con suntuosas escaleras y patios porticados. Muy cerca de allí, la Chiesa del Gesù destaca por su estilo barroco y suntuoso y por las pinturas de Rubens y Guido Reni que alberga en su interior. Seguimos hasta la Catedral de San Lorenzo, inmediatamente reconocible por sus bandas de mármol en blanco y negro y por su portal escultórico. En su interior alberga reliquias medievales y el mítico plato verde (Sacro Catino), tradicionalmente asociado con el Santo Grial. - Mediodía
Justo al lado, el restaurante Rosmarino sirve su famosa pasta trofie con pesto, acompañada de una generosa porción de focaccia . Tras disfrutar de la buena mesa, nos vamos a pasear por la Via Balbi, una arteria barroca que fue creada para unir el centro y la zona portuaria.
- Por la tarde
En la Via Balbi se encuentra el Palacio real, antigua residencia de la casa de Saboya, que recrea la vida aristocrática del siglo XVII al XIX. Allí contemplamos una sucesión de salones adornados con estucos y pinturas mitológicas para luego salir al jardín colgante, desde donde se divisan los tejados de la parte antigua. Muy cerca de allí se encuentra la basílica Santissima Annunziata del Vastato, una espectacular iglesia decorada con frescos y estucos dorados. A última hora de la tarde montamos en el ascensor de estilo Art nouveau de Castelletto Levante, inaugurado en 1909, para subir hasta el mirador. Desde allí se divisa una de las vistas más bonitas de Genova, con las caruggi, y el puerto a nuestros pies, enmarcados por las colinas ligurias. - Por la noche
Nos vamos a cenar al restaurante Le Rune, situado en una estrecha calle adyacente a la Piazza Portello. Los platos van variando según el producto de temporada, pero podemos tomar un lomo de dorada con cítrico, panna cotta con pimientos confitados o fagottini rellenos de remolacha y crema de trufa blanca.
Día 3: De la república marítima al antibuo pueblo de pescadores de Boccadasse
- Por la mañana
Encaramos nuestro tercer y último día en Génova en la Piazza Banchi, la antigua plaza de la bolsa, rodeada de loggias, galerías cubiertas donde los mercaderes negociaban resguardados del sol. Por la Via San Luca llegamos hasta el Palazzo Spinola di Pellicceria, un palacio del siglo XVII que en su interior conserva importantes pinturas flamencas y un magnífico salón de los espejos. Seguimos por la Via di Prè y la iglesia de San Giovanni di Prè, fortificada en la época de las Cruzadas. En el Galata – Museo del Mare, a cinco minutos andando, podemos hacer un recorrido por 500 años de historia marítima a través de instrumentos de navegación y mapas y visitar un submarino. - Mediodía
Nos vamos a comer a la trattoria Santa Teresa. Pedimos mandilli al pesto, un plato de delicada pasta con albahaca o cappon magro genovese, un milhojas de verduras y pescado típico de la costa de Liguria. - Por la tarde
Después de comer, nos vamos a ver uno de los barrios más antiguos de Génova: Santa Maria di Castello. Sus empinadas calles, construidas sobre el antiguo castro romano nos llevan hasta dos iglesias muy antiguas y caracterizadas por su sobriedad: Santa Maria di Castello que en su interior alberga pinturas del siglo XV, y San Donato con un precioso tríptico flamenco. Nuestro paseo termina en la Piazza Dante, enmarcada por dos torres medievales gemelas, desde donde nos dirigimos a la Via XX Settembre, una calle bordeada de soportales y mosaicos policromados. - Por la noche
Al caer la tarde, ponemos rumbo a Boccadasse, un antiguo pueblo de pescadores que ahora es un barrio de las afueras de la ciudad. Sus casitas de coloresestán apiñadas junto a una pequeña playa de piedras. Nos sentamos a una de las mesas frente al mar del restaurante Santamonica para disfrutar de una cena con todo el sabor del mar. El sol se pone sobre el mar y el murmullo de la conversación se mezcla con el sonido de la olas: un momento suspendido en el tiempo de nuestras últimas horas en Génova que sin duda recordaremos.

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¿Te quedas un día más?
Coge un barco en el Porto Antico y ve a Camogli, un pequeño pueblo pesquero a los pies del promontorio de Portofino. Vamos paseando junto al mar hasta la abadía de San Fruttuoso, a la que se solo se puede llegar en barco o por un camino muy empinado. Una tranquila y agradable manera de alargar un día más nuestra estancia en Génova.
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