Una estrella MICHELIN: una cocina de gran fineza. ¡Compensa pararse!
Productos de primera calidad, una evidente fineza en la elaboración, sabores marcados y una notable regularidad en la confección de los platos.
Alto standing.Buena carta de vinos
Información complementaria
Actual
Elegante
Restaurante no fumador
Instalaciones adaptadas para personas con movilidad reducida
Aunque tiene pinta de club privado, este atractivo restaurante está abierto a todo el mundo —siempre que estén a la altura de los estándares de estilo impuestos por su clientela de tecnomagnates y “señoras que salen a comer”. Aparte sus ojos de los cochazos estacionados en el aparcamiento y céntrese en la excelente comida que nada tiene que ver con el humilde nombre del establecimiento. Oropeles aparte, la cocina es sorprendentemente accesible, desde los platos de charcutería de la casa servidos con un pan artesanal calentado al fuego a la soberbia bisque de langosta con patatas nuevas e hinojo, que pueden degustarse en el acogedor bar o en la zona de comedor, más formal. Allí es donde la cocina brilla en todo su esplendor, con primeros tan elaborados como los gnudi de ricotta con rebozuelos a la griega, calabacines tiernos y uvas pasas. La presentación de la popular tarta de lima de los Cayos es también espectacular: su crujiente y perfecta corteza viene con una cobertura de nubes tostadas, pétalos de pensamiento y palitos de merengue. Vista la clientela, la carta de vinos está diseñada para enamorar a los que no tienen que pensar en el bolsillo, con una impresionante oferta de vintages franceses, sobre todo Burdeos. Si tiene que ceñirse a un presupuesto, elija la hora del almuerzo, más ligera para su estómago y su cartera.
- Los inspectores de la Guía MICHELIN