Una estrella MICHELIN: una cocina de gran fineza. ¡Compensa pararse!
Productos de primera calidad, una evidente fineza en la elaboración, sabores marcados y una notable regularidad en la confección de los platos.
Pese a la elegancia y sofisticación de sus interiores, el lugar en el que hay que sentarse es en su terraza de verano, con una de las vistas más espectaculares de la Costiera Amalfitana y donde tendrá la impresión de flotar entre el mar y los montes. La cocina cambia de piel pero sigue manteniendo su altísimo nivel con un nuevo chef campano que reinterpreta las tradiciones de la tierra con esmero y con la voluntad de mantener al máximo la calidad de los productos y las ejecuciones.
- Los inspectores de la Guía MICHELIN