En el lugar en el que la condesa Mumadona fundó en el s. X el convento se fueron sucediendo varias construcciones. Hoy, solo subiste la colegiata gótica, con un claustro románico del s. XIII con interesantes capiteles y una sala capitular de época románica con un bello techo artesonado del s. XVIII. El conjunto está ocupado por el museo Alberto Sampaio.