Un recorrido por los castillos más bonitos de Escocia

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Fortalezas en lo alto de montañas, palacios reales, mansiones georgianas... Desde Edimburgo a las Tierras Altas, por toda Escocia hay infinidad de castillos que urge descubrir. Esta es nuestra selección de los castillos más bonitos para hacer un viaje por Escocia.
El castillo de Edimburgo, un viaje por la historia de Escocia
El castillo de Edimburgo domina la ciudad en lo alto de Castle Rock desde el siglo XII. Para entrar pasamos por una batería de cañones antes de franquear una monumental puerta fortificada. Ya en el interior, lo primero que nos llama la atención es la sala de la corona. La oscura piedra de las paredes hace que destaquen aún más las joyas de la corona escocesa: (Honours of Scotland): la corona, la espada y el cetro.
La visita continúa en la capilla de Santa Margarita, un sobrio oratorio románico de bóveda baja construido en el siglo XII. Seguimos por el museo de la Guerra, instalado en los antiguos acuartelamientos, donde se exponen retratos y uniformes históricos.

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Holyroodhouse, la residencia real a los pies de Arthur’s Seat
En el otro extremo de la Royal Mile de Edimburgo se encuentra el palacio de Holyrood (o Holyroodhouse) todavía en uso, ya que es la residencia oficial del rey en Escocia. En su interior hay una serie de estancias decoradas con boiseries esculpidas y tapices del siglo XII. En la Great Gallery están expuestos los retratos idealizados de reyes legendarios.
También se puede visitar la habitación de María Estuardo, que se conserva intacta desde el siglo XVI. La luz atraviesa las ventanas y llega hasta las ruinas de la vecina abadía en ruinas a los pies de la cima volcánica de Arthur’s Seat.

Le palais de Holyrood (Holyroodhouse) à Édimbourg (Écosse, Royaume-Uni)
El castillo de Stirling, entre la independencia de Escocia y el Renacimiento
Dominando el valle del Forth, al oeste de Edimburgo, el castillo de Stirling ocupa una posición estratégica. Una cuesta adoquinada lleva hasta su imponente puerta, flaqueada por torres defensivas. En su interior se pueden visitar las estancias de Jacobo V que han sido restauradas para devolverles su aspecto original.
De las paredes cuelgan tapices inspirados en el Renacimiento flamenco. Desde las murallas se divisa Bannockburn, escenario de las batallas por la independencia. Allí se alza imponente el monumento a William Wallace, el famoso héroe escocés.

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Linlithgow, un palacio gótico en ruinas al borde de un lago
A solo 30 minutos de Edimburgo se encuentra el palacio de Linlithgow. Tras pasar bajo el arco de la puerta de entrada entramos en un patio de proporciones monumentales, rodeado de paredes en ruinas. En este palacio gótico en ruinas, que fue una de las residencias favoritas de los Estuardo, nació María Estuardo. Subiendo por la escalera de caracol se llega al antiguo vestíbulo del que solo quedan las paredes, la chimenea y los marcos de las ventanas.
En el centro del patio destaca una fuente renacentista con delicadas esculturas de leones, sirenas y motivos vegetales. Bajando hacia el lago hay un sendero que rodea las tranquilas aguas y desde donde se divisa una magnífica vista de las ruinas del castillo coronadas por la torre campanario.
Nos acercamos a ver Falkirk Wheel, el único ascensor giratorio de barcos del mundo, a 20 minutos de Linlithgow. Su mecanismo único permite trasladar los barcos de un nivel a otro. Una obra de ingeniería insólita en plena naturaleza.

Linlithgow Palace dans les Lowlands (Écosse, Royaume-Uni)
El castillo de Crathes, una finca protegida en la región de Aberdeenshire
El castillo de Crathes se encuentra al final de una avenida bordeada de hayas centenarias. Esta fortaleza del siglo XVI erigida por la familia Burnett conserva su torre original adornada de torretas en voladizo y piedras finamente esculpidas. En su interior merece la pena visitar algunas estancias en las que destacan los techos ornados con motivos florales y frescos perfectamente conservados como la sala de la dama verde.
Fuera, el cuidado jardín con parterres divididos en áreas temáticas invita a pasear entre peonías, lirios y composiciones florales. Un auténtico remanso de paz y verdor en pleno valle del Dee.

Le château de Crathes (Écosse, Royaume-Uni)
El castillo de Dunnottar, una ciudadela histórica
El solitario castillo de Dunnottar aparece antes nuestros ojos a lo lejos mucho antes de llegar, al borde de un precipicio rocoso, rodeado de acantilados y del estruendo de las olas que rompen contra las rocas. Un sendero serpentea por la landa para después descender por unos empinados peldaños que nos llevan hasta la única entrada al castillo.
Entramos por una puerta baja, excavada en los gruesos muros y que desemboca en una serie de ruinas monumentales de gran relevancia histórica. En 1650 el castillo sirvió como refugio de las joyas de la corona escocesa, los denominados Honores de Escocia, durante la invasión de Cromwell.
Desde el puerto de Stonehaven se puede ir andando hasta el castillo por una ruta de 3 km que va por los acantilados de Dunnottar. Con marea baja se puede bajar hasta la pequeña cala que hay debajo para disfrutar del espectáculo de las olas batiéndose contra las paredes rocosas.

Vue sur Dunnottar Castle, isolé sur son éperon rocheux (Écosse, Royaume-Uni)
El castillo de Inveraray, el feudo de los Campbell y un grandioso escenario
A orillas de Loch Fyne, en las tierras altas del Oeste, el castillo de Inveraray destaca por su arquitectura típicamente gótica y sus imponentes torreones. Se trata de un castillo que sigue estando habitado por el duque de Argyll, el jefe del clan Campbell. La visita empieza en la sala de armas, una amplia estancia abovedada donde se exponen alabardas, espadas y armaduras.
Después, pasamos a los salones de estilo rococó decorados con grandes arañas de cristal, retratos de familia y boiseries. Paseando por los jardines, surcados por avenidas bordeadas de hayas y rododendros, se llega hasta el río que atraviesa la finca y donde la paz y tranquilidad son aún más intensas.

Le Château d'Inveraray, sur les rives du Loch Fyne (Écosse, Royaume-Uni)
El castillo de Eilean Donan, un castillo de cuento rodeado de agua
Ubicado en la confluencia de tres lochs, el castillo de Eilean Donan, entre montañas y lagos, da la sensación de emerger de entre las aguas. Reconstruido en el siglo XX sobre las ruinas medievales para llegar hasta él hay que pasar por un puente de piedra que atraviesa las oscuras aguas.
En su interior se puede explorar una sucesión de estancias amuebladas como el comedor, la torre o las habitaciones, donde cada detalle evoca el legado del clan MacRae, seculares guardianes de esta fortaleza. La luz que penetra por sus estrechas ventanas acaricia el agua de los lagos y se refleja en las cumbres de las tierras altas.
Un lugar ideal para hacer un pequeño descanso en nuestra ruta es Plockton, un precioso pueblo cuajado de flores y lleno de encanto que se encuentra en una tranquila bahía, a 20 km del castillo.

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Mellerstain House, el perfecto equilibrio del estilo georgiano
La armonía que destila Mellerstain House, en los Scottish Borders, salta a la vista nada más verla: la fachada, perfectamente simétrica, obra del ilustre Robert Adam, encarna a la perfección el ideal georgiano de orden y proporción. La arquitectura de esta mansión destaca por su gran coherencia. Comenzamos la visita por la biblioteca, amplia, luminosa y forrada de estanterías llenas de libros antiguos enmarcadas por boiseries de color azul claro.
La escalera de doble vuelo situada en el eje del edificio lleva hasta los salones adornados con bajorrelieves y espejos franceses. Al salir, pasamos por la terraza elevada que da a un pequeño lago rodeado de árboles centenarios. ¡Merece la pena quedarse un rato disfrutando de las vistas!
Abbotsford House, la residencia de estilo gótico de Sir Walter Scott
La residencia de estilo gótico del autor de Ivanhoé en Melrose, Abbotsford House, es una casa museo sumamente original y un homenaje vivo a la historia de Escocia. Nada más entrar nos sumergimos de lleno en el universo de Sir Walter Scott, sobre todo en la armería, donde cada objeto ha sido elegido por su resonancia histórica.
En las estanterías de madera que cubren las paredes de la amplia biblioteca se alinean más de 7000 volúmenes. Una butaca, un escritorio y algunas notas manuscritas nos recuerdan que aquí es donde Scott se sentaba a escribir. Ya en el jardín, se oye el murmullo del río Tweed, invisible tras el seto, como maravillosa banda sonora y punto final de esta pequeña excursión literaria.

La résidence gothique d'Abbotsford House (Écosse, Royaume-Uni)
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