

La ciudad natal de Jean-Jacques Rousseau se ha convertido en los últimos años en un destino turístico muy demandado en cualquier época del año. Aparte de contar con un emplazamiento geográfico propicio a todo tipo de escapada y a los deportes náuticos, Ginebra es una ciudad para divertirse.
» Eger y Hollókő, dos perlas de Hungría: es obligado descubrir la ciudad de Eger –quizá la más hermosa después de Budapest– y el pueblo típico de Hollókö, declarado Patrimonio Mundial por la Unesco.
» Las Médulas (León): este increíble paisaje natural fue en su día la explotación de oro más importante del imperio romano. Una compleja obra de ingeniería que dio como resultado un entorno único, lleno de historia.
» Mama Shelter (París): entre albergue de juventud glamour y hotel-boutique, el hotel Mama Shelter se encuentra en un barrio apartado del centro de París, no lejos de la ronda de circunvalación, el popular “periférico” parisino.