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Los Arribes del Duero, un sorprendente parque natural entre España y Portugal
| 26-10-2009 A tan sólo 3 horas de Madrid, entre las provincias de Zamora y Salamanca, podrá disfrutar de Los Arribes del Duero, un espacio de singular belleza paisajística y calidad ambiental así como con una importante riqueza de flora y fauna, especialmente aves que podremos ver sobrevolando nuestro travesía por el Duero. Situado entre la margen española y la portuguesa del Duero, ambos países son cotitulares de su protección, cuidado y aprovechamiento sostenible, lo que ha hecho del turismo de naturaleza uno de sus principales activos. ![]() © C. Pastrana Los Arribes inician, o finalizan, su recorrido en la comarca zamorana de Sayago, en el límite sudoeste de la provincia de Zamora y abarca hasta la zona noroeste de la provincia de Salamanca conformando una gran grieta natural de granito horadada a lo largo de miles de años por las aguas del Duero en lo que se ha convertido en una frontera natural entre España y Portugal. El río y sus afluentes son el elemento común de un espacio natural que se alarga 100 kilómetros sobre una gran superficie repartida entre los dos países. Tanto España como Portugal han apostado fuerte por la protección de esta zona y ambas márgenes del río ostentan el privilegio de ser Parque Natural, lo que convierte a este espacio en uno de las mayores áreas protegidas de Europa. Paisaje escarpado La característica más destacada de este espacio natural es la grandiosidad paisajística de sus escarpados valles. Un espectacular escenario natural artísticamente labrado por el curso del agua. Enormes desniveles de rocas graníticas encajonando al río Duero y a sus afluentes, Águeda, Esla, Uces y, el más conocido de todos, el Tormes. Tanto si lo vemos desde arriba, caminando entre la multitud de senderos que salpican el recorrido, como si lo hacemos desde abajo, navegando por las aguas internacionales del Duero en una de las embarcaciones autorizadas para ello, el paisaje es grandioso. Le recomiendo ambas opciones. Puede realizar sencillas sesiones de senderismo, o más exigentes, en función de sus necesidades, para ver toda la majestuosidad de esta escarpada zona o inclinarse por la travesía en barco ya que no desmerece para nada y ofrece una posibilidad única de disfrutar de una vista realmente espectacular de los Arribes y, si tenemos suerte, ver alguno de los ejemplares de cigüeña negra, milano real, águila perdicera, águila real, etc. Si no, al menos veremos sus nidos, lugares realmente inalcanzables para la mayoría de los depredadores, incluyendo al hombre. ![]() © C. Pastrana Fauna, el bien más preciado del territorio La fauna es el bien más preciado de este territorio y uno de los motivos más importantes de su declaración como parque natural. La exuberante variedad botánica y paisajística redunda en una cuantiosa diversidad zoológica, entre los que destaca el elevado número que forma el grupo de las aves. La gran variedad ornitológica existente en esta zona se debe a que el profundo cañón del río Duero es un preciado cobijo para cualquier tipo de ave. Por ello, desde 1990 este lugar está declarado como Zona de Especial Protección para las Aves, y desde 1998, Área Crítica para la Conservación de la Cigüeña Negra, sin duda el ave más emblemática del parque, quien ha encontrado en los inaccesibles recovecos de los Arribes un lugar idóneo para anidar y pasar inadvertida. Las grandes rapaces también tienen su espacio, siendo entre ellos la silueta del buitre leonado la más frecuente de reconocer, pues campea a sus anchas por todo el área. Junto a éste, es relativamente sencillo reconocer al alimoche, el águila real, el águila perdicera, el halcón común y el búho real. ![]() © C. Pastrana Si desea avistarlas desde el río y observar sus nidos, lo mejor, y casi la única opción por lo escarpado del terreno es acercarse a la Estación Biológica Internacional y a su embarcadero, situados en la orilla portuguesa del río, en el término de Miranda do Douro, justo al pasar la frontera de Zamora para embarcarse en esta aventura. En un recorrido de unos 30 minutos, disfrutará de una visión realmente privilegiada de los Arribes en compañía de expertos biólogos que le explicarán todos y cada uno de los aspectos relacionados con las aves pobladoras de este enclave. Es, precisamente el turismo de naturaleza uno de los principales activos que complementan la belleza de los Arribes. Sociológicamente, es una zona con escasez de infraestructuras en un continuo proceso de despoblación y fuerte envejecimiento. Es por ello que, en los últimos años las principales iniciativas inversoras de la zona han venido de la mano del turismo, motivado principalmente por la belleza paisajística, lo que ha permitido a su vez preservar el hábitat natural, potenciar las tradiciones socioculturales y promover la sostenibilidad y el respeto por el medio ambiente. Pequeñas poblaciones como Fariza, Bermillo de Sayago, Fermoselle o Formariz en el lado español y la propia Miranda do Douro en Portugal, merecen una visita para que en su recorrido por esta zona, desconocida por el turismo de masas, además de maravillosas vistas y posibles avistamientos de aves, se pueda llevar también recuerdos de sus habitantes, amables y muy considerados con los turistas que deseen conversar, eso sí, sin prisa. |



