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El Etxanobe, un restaurante con vistas
| 11-05-2009 Por Marisa Casado Situado en lo alto del Palacio de Euskalduna y con unas bellas vistas de Bilbao, el restaurante Etxanobe deleita a sus comensales con una perfecta fusión entre platos vascos tradicionales y nueva cocina creativa. Un festival para los sentidos. Situado en lo alto del Palacio de Euskalduna y con unas bellas vistas de Bilbao, el restaurante Etxanobe deleita a sus comensales con una perfecta fusión entre platos vascos tradicionales y nueva cocina creativa. Un festival para los sentidos. Dentro del singular Palacio de Congresos y de la Música de Euskalduna, el buque insignia del llamado “nuevo Bilbao”, se encuentra uno de los restaurantes con más solera de la ciudad: El Etxanobe, galardonado con una estrella Michelin. Está ubicado exactamente en el último piso del palacio, por lo que las vistas que ofrece son realmente impresionantes y la luz que entra crea un ambiente relajante y muy agradable. El local dispone de tres comedores con capacidad para 90 personas y cuenta con una terraza que se abre desde abril hasta noviembre, y que permanece cubierta durante los meses de invierno. Le recomiendo que visite este restaurante durante su estancia en Bilbao. Su ubicación, la amplitud y decoración de sus salones, unidos a la calidad de los platos y el mimo con que el equipo trata a los comensales, le harán disfrutar de una auténtica experiencia gastronómica. El propietario y chef de este restaurante es Fernando Canales, uno de los cocineros más prestigiosos y conocidos del panorama actual. Posiblemente le haya visto o escuchado en alguna ocasión, ya que colabora habitualmente con programas de radio y televisión, en los que comparte sus conocimientos y sus inquietudes culinarias. Un amante nato de la buena cocina, siempre en busca de nuevos sabores que sorprendan a sus invitados, ya sea con platos clásicos como con propuestas más atrevidas. Cocina de sensaciones En el Etxanobe, una de las cosas que llaman la atención y que quedan en el recuerdo son los sabores. El equipo que está tras los fogones, dirigidos por Mikel Población, ha conseguido crear una auténtica “cocina de sensaciones” que ofrece al paladar un toque especial. “Sabor, densidad, retrogusto y persistencia”, son algunas de las máximas del Etxanobe en sus propuestas gastronómicas. Los platos modernos son quizá los que más posibilidades permiten, ya que son capaces de ofrecer experiencias nuevas y diferentes. No obstante, la cocina creativa del Etxanobe, a diferencia de otras propuestas novedosas del momento, no potencia la parte “técnica” y prefiere la sencillez. En este restaurante los platos son fáciles de “entender”, porque lo que prima es el producto, de modo que la técnica pasa a un segundo plano, lo que es de agradecer. La carta del Etxanobe es amplia y variada, con platos para todos los gustos. Dentro de la cocina creativa sin duda la estrella es la lasaña de anchoas, uno de esos manjares que dejan huella en el paladar y que ha cobrado tanta fama nacional e internacional que incluso tiene su propio club de fans. Sabrosos y recomendables son también el carpaccio de cigalas, la ensalada de centollo, el arroz con coquinas, las natillas de foie… y platos aún más atrevidos e innovadores como las alcachofas con yema de azafrán, la merluza con vapor de algas o el bacalao con regaliz, que ofrecen nuevas experiencias para los sentidos. La cocina tradicional también ocupa un lugar muy importante en el Etxanobe, que ofrece platos más clásicos, eso sí, siempre con ese toque personal que los hace especialmente sabrosos. Destacan la sopa de pescado, las croquetas caseras, el bacalao bilbaíno (a la vizcaína y al pil pil), las kokotxas, el solomillo asado, la merluza frita con pimientos rojos o los chipirones encebollados. Y después de este festín, regado con un buen vino servido por el somelier y segundo metre Zigor Gutiérrez, nada mejor que un toque dulce para terminar el menú. La carta de postres incluye riquísimas propuestas: hojaldres, helados, milhojas, cremas, cuajadas, degustación de quesos… y un apartado especial dedicado al chocolate donde cualquiera de los platos cubrirá sus expectativas. Si es usted goloso, pruebe la deliciosa mouse de tres chocolates o el biscuit casero con chocolate caliente. Eso sí, le aconsejo que reserve mesa con tiempo, ya que en el Etxanobe suele haber lista de espera. Pero seguro que queda con ganas de repetir. Este restaurante es uno de esos lugares donde la comida se convierte en un disfrute para los sentidos. Quizá el precio sea un poco elevado, pero bien lo merecen la calidad de los platos, el hermoso local y el excelente servicio, siempre cercano y pendiente de cada detalle para que el comensal se sienta como en casa. Restaurante Etxanobe Palacio Euskalduna, última planta. Avenida Abandoibarra, 4. Bilbao (Acceso desde el ascensor panorámico exterior) Teléfono de reservas: 94 442 10 71 |
